Energía inteligente: el futuro



Schneider Electric ha creado una plataforma estratégica de colaboración, innovación y valor agregado para el ecosistema empresarial, de cara al uso eficiente de la energía durante los próximos 40 años.


Históricamente, el desarrollo tecnológico ha permitido que la energía contribuya a una evolución más eficiente y focalizada de las necesidades del ser humano. Sucedió en su momento, cuando la energía comenzó a dejar de contaminar sustancialmente con la descarbonización, ayudándose de la electrificación y posteriormente dio sus primeros atisbos de digitalización. El entorno energético lleva en una relativa estabilidad poco más de medio siglo. Sin embargo, el cambio más radical se ha detectado durante los últimos diez años, en donde el mundo se está volviendo más eléctrico derivado del vertiginoso ritmo de urbanización, industrialización y digitalización. Se prevé que el consumo eléctrico aumentará cerca de 80% en los próximos 25 años. Optimizar esta demanda y crear un mundo mejor para futuras generaciones es uno de los principales retos de las empresas que se enfocan en proveer energía. Ante este panorama, Schneider Electric, especialista en manejo de energía con operaciones en más de 100 países, desarrolló la plataforma EcoStruxure™, pensada como un componente de innovación colaborativa que oferta valor agregado a los integrantes del ecosistema de negocio. PUBLICIDAD Así, con la visión de un planeta más conectado, Schneider Electric perfila su concepto Life Is On, en donde se asegura en todo momento una vida energizada, en el lugar en donde vivimos y trabajamos, tomando en cuenta que los siguientes 40 años serán inconcebibles sin el Internet de las Cosas (IoT), como puntero fundamental del desarrollo en todos los aspectos de la vida humana moderna. Un mundo en constante cambio Una de las primeras transformaciones palpables al respecto es la movilidad. Todos tenemos un dispositivo inteligente, lo que hace que la penetración de la comunicación se dirija hacia una experiencia de usuario más práctica y variada. El segundo cambio notable es la nube, la agregación de datos de forma masiva, intangible, asequible y segura. El intercambio de datos en el entorno empresarial (la compañía de servicios públicos, el administrador de la instalación, el contratista, el usuario final y el fabricante) funciona de forma simultánea utilizando la misma base de datos para mejorar la eficiencia. Esto implica que los especialistas de las grandes empresas pueden, independientemente de su ubicación, administrar sus instalaciones y activos en cualquier lugar. El tercer cambio está en la percepción omnipresente. Los costos de los sensores tanto incorporados como externos a los productos físicos son el núcleo del valor de la tecnología con IoT. La cuarta transformación vincula a los analíticos. Poner los datos de procesos históricos en contexto con nuevos datos de sensores procedentes de las cosas, combinados con los avances en el desarrollo de aplicaciones, permite un enfoque de próxima generación para análisis avanzados. Y finalmente, la necesidad de la seguridad cibernética a medida que avanzamos hacia una conectividad de red industrial basada en IP más estándar y protocolos.